Historia

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Las funciones de lo que hoy es el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) se inician a fines del Siglo XIX, básicamente, para dar garantías sanitarias a las exportaciones de materias primas desde la República Argentina.

Las funciones primarias del Organismo estuvieron enfocadas, exclusivamente, a la importación y la exportación; luego siguió un progreso a nivel nacional en donde el Estado se fue dando distintas estructuras administrativas para atender nuevas problemáticas e incorporó la producción agroalimentaria con tránsito federal destinada al mercado interno.

El artículo 38 del Decreto nacional Nº 660 del 24 de junio de 1996, basado en la ley 24.629, fusionó el Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa) y el Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal (IASCAV) constituyendo el actual Organismo.

A partir del año 2003 el gobierno dispuso fortalecer al Senasa, con un mayor presupuesto con aportes del Tesoro Nacional lo que permitió incluir y priorizar programas de acción más allá de los necesarios para el enclave agro-exportador.

Se informatizaron las áreas del Servicio y se llevó a cabo un proceso de regionalización con descentralización operativa, para lo cual se crearon 15 centros regionales; adaptando su funcionamiento a las necesidades del país y las exigencias de los consumidores nacionales y extranjeros.

En ese marco se incluyó a la agricultura familiar dentro de las funciones a controlar por el Senasa. Dadas las particularidades locales, regionales y de tamaño del sector se está trabajando en la formulación de normas específicas que contemplen la realidad de los productores y, al mismo tiempo, aseguren la sanidad y la inocuidad de la producción destinada al mercado interno.

El nuevo paradigma implica un Sistema Integrado Sanitario y Fitosanitario Nacional con la activa participación del Estado, nacional, provincial y municipal, focalizando la fiscalización y el control sobre los procesos y no sobre los productos terminados.

Así, en la recomposición de la pirámide de responsabilidades, el productor, el industrial, el transportista son los responsables de la sanidad e inocuidad de los animales, vegetales, alimentos. El Estado, a través del Senasa, garantiza procesos correctos y adecuados.

De tal forma, el Senasa planifica, organiza y ejecuta programas y planes específicos que reglamentan la producción, orientándola hacia la obtención de alimentos inocuos para el consumo humano y animal.